Es una de las actividades físicas más accesibles y efectivas para mejorar la salud en general. No solo ayuda a mantener el peso, sino que también beneficia el corazón, los pulmones y la mente. Sin embargo, como cualquier ejercicio, es importante hacerlo de manera correcta para evitar lesiones.

Una de las principales ventajas de correr es que fortalece el sistema cardiovascular. Al aumentar la frecuencia cardíaca, el ejercicio mejora la circulación sanguínea y reduce el riesgo de enfermedades como la hipertensión o los infartos. Además, incrementa la capacidad pulmonar.

Correr también tiene beneficios psicológicos. Ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, gracias a la liberación de endorfinas, las conocidas «hormonas de la felicidad». Esto contribuye a mejorar el bienestar emocional y la calidad del sueño.

Sin embargo, correr puede ser perjudicial si no se hace con precaución. Las personas con problemas articulares o un entrenamiento inadecuado pueden sufrir lesiones. Por eso, es fundamental usar el calzado adecuado, calentar antes de correr y respetar los límites del cuerpo.