El miércoles por la noche, un avión de American Airlines y un helicóptero militar chocaron mientras se aproximaban al Aeropuerto Ronald Reagan de Washington D.C. Las aeronaves cayeron al río Potomac, dejando un saldo de al menos 28 muertos, entre ellos un argentino. A pesar de los esfuerzos de rescate, no hay sobrevivientes confirmados hasta el momento.
El presidente Donald Trump confirmó la tragedia, lamentando que no había sobrevivientes del accidente. Las autoridades, aunque tienen teorías, aún no han podido determinar las causas exactas del choque. La noticia ha conmovido a la nación, que enfrenta esta tragedia aérea en un contexto de extrema incertidumbre.
El accidente ocurrió cuando el vuelo 5342 de American Eagle, con 64 personas a bordo, colisionó con un helicóptero Black Hawk de la fuerza militar. Este último llevaba tres personas, quienes también perdieron la vida. Los equipos de rescate continúan con la difícil tarea de recuperar los cuerpos, que permanecen en el agua helada del río.
Las condiciones para los socorristas han sido complicadas debido al clima adverso. Con temperaturas bajas y fuertes vientos, más de 300 personas están trabajando arduamente para asegurar que todos los cuerpos sean encontrados. La operación ha sido calificada como compleja, pero los equipos continúan sin descanso para dar cierre a este trágico suceso.






