A veces, nos enfocamos tanto en identificar relaciones tóxicas que olvidamos cómo se ve una relación saludable. Estar bien con alguien no es perfecto, pero sí positivo y nutritivo.

Estas son señales claras de una relación sana:

  • Hay comunicación abierta y sin miedo al juicio.
  • Te sentís vos mismo con la otra persona.
  • Podés decir “no” sin culpa.
  • Hay apoyo mutuo en metas personales.
  • Se respetan los espacios individuales.
  • Se resuelven conflictos sin maltrato.
  • El vínculo te da paz, no ansiedad.

Una relación sana no implica ausencia de discusiones, sino saber manejarlas sin lastimarse. Ambos sienten que crecen juntos y se valoran.

También es clave que cada uno mantenga su identidad, amigos, hobbies y tiempos propios. La fusión constante no es amor: es dependencia.

Celebrar los logros del otro sin competir, saber pedir perdón y tener confianza mutua son pilares del bienestar en pareja.

Si te identificás con varias de estas señales, estás mejor de lo que pensabas. Valoralo, cuidalo y disfrutalo.