En mayo, los senadores nacionales recibirán un salario neto —es decir, después de los descuentos— que oscilará entre los 6,5 y 7 millones de pesos. Esta cifra equivale, aproximadamente, a entre 18 y 20 veces el monto de una jubilación mínima con bono incluido.

A partir de mayo, los senadores nacionales comenzarán a percibir más de 9 millones de pesos brutos como dieta, tras el vencimiento del congelamiento salarial que regía hasta el 31 de marzo y que no fue renovado. Esta suma representa el equivalente a más de 30 jubilaciones mínimas sin bono o unas 25 si se incluye el adicional de 70.000 pesos otorgado por el Gobierno. En términos netos, los legisladores recibirán entre 6,5 y 7 millones de pesos, lo que equivale a entre 18 y 20 jubilaciones mínimas con bono.

La vicepresidenta Victoria Villarruel había manifestado la intención de que los senadores asumieran la responsabilidad del aumento, pero no consiguió consenso en la sesión del 12 de diciembre, centrada en la expulsión de Edgardo Kueider. En ese contexto, firmó un decreto para prorrogar el congelamiento hasta fin de año. Sin embargo, esa decisión solo se sostuvo hasta abril, cuando finalizó el plazo para que los senadores se pronunciaran sobre el nuevo esquema, cosa que no hicieron, habilitando así el incremento.

En una sesión cargada de tensión durante abril de 2024, los senadores aprobaron con cierta reserva un nuevo esquema de módulos salariales, que incluso incluyó el pago de una dieta número 13, similar a un aguinaldo. La decisión se tomó con el respaldo del bloque de La Libertad Avanza, además del Frente Renovador de la Concordia, el PRO, la UCR y Las Provincias Unidas, lo que selló el regreso de los aumentos sin necesidad de mayor debate.