El presidente Javier Milei destacó en su discurso en el Congreso que Argentina ha registrado déficit fiscal financiero en 113 de los últimos 123 años. Este dato subraya la persistencia de un problema estructural en las finanzas públicas del país. El déficit fiscal financiero mide la diferencia entre los gastos y los ingresos totales del Estado, incluyendo el pago de intereses de la deuda.
Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), se espera que el déficit fiscal de Argentina sea del 3,8% del Producto Interno Bruto (PIB) en 2024 y del 4% en 2025. Estas cifras indican que, a pesar de los esfuerzos por reducir el déficit, el país aún enfrenta desafíos significativos en la gestión de sus finanzas públicas.
El gobierno ha implementado políticas de ajuste fiscal para tratar de equilibrar las cuentas públicas. Sin embargo, la magnitud del déficit y la alta carga de la deuda pública limitan la capacidad del Estado para financiar programas sociales y de infraestructura esenciales.






