En una reciente entrevista, Santoro admitió que su intención es construir un proyecto político con sectores de clase media que alguna vez se sintieron representados por el macrismo. Afirmó que su propuesta apunta a captar al electorado progresista que simpatizó con el PRO y que hoy busca nuevas opciones.

Con estas declaraciones, Leandro Santoro profundiza su estrategia de ampliar el electorado hacia sectores tradicionalmente esquivos para el progresismo porteño. Al reivindicar al PRO como una expresión legítima de la clase media, reconoce que parte del éxito del macrismo en la Ciudad radicó en su capacidad de representar aspiraciones concretas de amplios sectores urbanos. Su propuesta, entonces, busca tender puentes con ese electorado, apelando a valores como la transparencia, la eficiencia en la gestión y el orden, pero desde una mirada más inclusiva y sensible a las desigualdades sociales.

Este enfoque implica, además, una revisión crítica de los errores del propio campo político al que pertenece Santoro, que muchas veces no logró conectar con las preocupaciones cotidianas de la clase media porteña. Al plantear una nueva opción para esos votantes, Santoro intenta ocupar un espacio que combina sensibilidad progresista con vocación de gobierno, en un intento por reconfigurar el mapa político de la Ciudad más allá de los clivajes históricos.