El fútbol femenino ha ganado una notable visibilidad en los últimos años en América Latina. Países como Argentina, Colombia y México están invirtiendo en ligas profesionales, generando nuevas oportunidades para las jugadoras.
La Copa América Femenina y los torneos continentales han generado audiencias históricas, rivalizando incluso con competiciones masculinas en términos de audiencia local.
Por otro lado, a medida que los datos se convierten en un recurso esencial en el deporte, el debate sobre la ética y la privacidad de los atletas también crece. La legislación aún está adaptándose a este nuevo escenario de hipervigilancia deportiva.






