Aunque muchos asocian blockchain en el deporte con los NFTs coleccionables, su aplicación va mucho más allá. Esta tecnología promete transformar la forma en que se gestionan los contratos, los derechos de imagen y la venta de entradas.

En el fútbol, ya se están haciendo pruebas con contratos inteligentes que se ejecutan automáticamente cuando se cumplen ciertas cláusulas, reduciendo disputas legales y mejorando la transparencia.

Además, las entradas digitales basadas en blockchain evitan falsificaciones y reventas ilegales. Cada entrada es única y rastreable, lo que garantiza una experiencia más segura para el fanático.

Los clubes también usan tokens para financiarse, permitiendo a los fanáticos comprar pequeñas participaciones que otorgan beneficios exclusivos. Esto fortalece la relación entre equipos y comunidad.