De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), más del 75% de las personas que sufren de depresión en países de ingresos bajos y medianos no reciben el tratamiento adecuado. Esta alarmante cifra refleja una realidad preocupante, ya que, a pesar de la disponibilidad de tratamientos eficaces, muchas personas en estas regiones no tienen acceso a servicios de salud mental adecuados.

La depresión es un trastorno mental más común de lo que se suele pensar, y cuando no se trata adecuadamente, puede llevar a consecuencias graves. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aunque existen tratamientos efectivos para los trastornos mentales, más del 75% de las personas afectadas en países de ingresos bajos y medianos no reciben el tratamiento necesario. Esta situación pone de manifiesto la falta de acceso a servicios de salud mental en muchas regiones del mundo, lo que agrava la condición de quienes sufren de este trastorno.

Afortunadamente, los expertos en salud mental coinciden en que existen herramientas accesibles y de bajo costo que pueden ser muy efectivas en el tratamiento y la prevención de la depresión. Prácticas como la meditación, el yoga y otras actividades que fomentan el equilibrio entre la mente y el cuerpo pueden jugar un papel clave en el manejo de la depresión, ayudando a las personas a encontrar formas de aliviar su sufrimiento sin necesidad de tratamientos costosos.

Incorporar estas prácticas en programas de salud y educación comunitaria no solo promueve el bienestar emocional, sino que también tiene un impacto positivo en la reducción de los síntomas de la depresión. Al combinar estas herramientas con intervenciones adecuadas, se puede ofrecer un enfoque integral para abordar este trastorno mental, especialmente en comunidades con menos acceso a recursos.

El Dr. Hernán Alessandria, reconocido psiquiatra y presidente de Global Psy, destaca que la meditación es una herramienta mente-cuerpo científicamente validada que no solo ayuda a reducir la ansiedad y la depresión en adolescentes, sino que también mejora aspectos clave como la regulación emocional y la atención plena. Investigaciones recientes confirman que las intervenciones basadas en la meditación pueden mejorar el bienestar psicológico y reducir la ideación suicida, lo que subraya la importancia de estas prácticas en el tratamiento de la depresión.