A pesar de su presencia constante en las boletas del peronismo porteño, el candidato no logra quebrar la resistencia histórica del electorado local hacia el partido.

Leandro Santoro vuelve a postularse en la Ciudad de Buenos Aires, esta vez como candidato a legislador por el frente Es Ahora Buenos Aires. Su figura ya se ha vuelto una presencia habitual en las boletas del peronismo porteño, aunque sin lograr hasta ahora un triunfo electoral contundente. Su nuevo intento llega en un contexto desafiante, con una oferta política fragmentada y un electorado que históricamente le ha dado la espalda al peronismo.

En las elecciones legislativas de 2021, Santoro encabezó la lista de diputados nacionales por el Frente de Todos y obtuvo el segundo lugar, detrás de la fuerza encabezada por María Eugenia Vidal. Si bien esa elección marcó una buena performance en términos relativos, no fue suficiente para quebrar la histórica barrera que enfrenta el peronismo en la Ciudad. La falta de victorias claras ha hecho que su figura, aunque reconocida, no logre consolidarse como una alternativa electoral con capacidad de gobierno.

De cara a 2025, los desafíos se mantienen. Según una encuesta reciente de la consultora Equipo Mide, publicada por el diario Clarín, Santoro cuenta con un 19% de intención de voto, ubicándose detrás del libertario Manuel Adorni, que alcanza el 20%. Esta situación refleja una competencia abierta, pero también evidencia que el dirigente aún no logra posicionarse como favorito, a pesar de su reiterada presencia en campañas porteñas.

Santoro ha buscado en los últimos tiempos ampliar su perfil político con discursos más transversales. La propuesta de construir “un espacio que contenga a todos” apunta a tender puentes hacia sectores como el radicalismo, en un intento por romper el techo electoral que enfrenta el peronismo en la Ciudad. Sin embargo, más allá de los gestos de apertura, la incógnita persiste: ¿podrá esta vez transformar su visibilidad en votos efectivos?